Capítulo 34 A solas

—¿Nos disculpa un momento?—quedé viendo al juez, necesitaba estar a solas con Milena, las cosas habían cambiado en su totalidad. 

—Tranquilos, vendré en unos diez minutos—observó su reloj de muñeca y se retiró. 

La tensión en mis hombros seguía creciendo y más ahora con lo que se aproximaba, sabía...

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