FELICES PARA SIEMPRE.

—Jackie, Lizzie, deja de correr así... ¡podrías lastimarte! —grito, poniendo mis manos en mi cintura. Se ríen, ocultan sus sonrisas detrás de sus manitas. Pero a pesar de esto, siguen corriendo por la playa de arena, por lo que se me acelera el corazón.

¡Crecen tan rápido! Hace dos años y siete me...

Inicia sesión y continúa leyendo