Capítulo 33 33

—En la pared vacía de mi habitación, para que cuando vuelvas a tu apartamento siga habiendo algo de ti aquí.

Lo miré.

—Eso ha sonado peligrosamente sentimental.

—Estoy cansado. Se me escapó.

—Claro.

Dorian pasó un dedo por mi cintura.

—¿Lo harías?

—¿Pintar una pared entera?

—Lo que quieras.

—Ese niv...

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