Capítulo 45 45

—¿Qué oferta de trabajo de Lisboa?

Dorian miró el mensaje otra vez.

—Una residencia fotográfica.

—Eso no responde casi nada.

Se sentó en el borde de la cama.

Yo seguía de pie frente a él con la camiseta mal colocada y el pantalón desabrochado. Hacía treinta segundos estábamos a punto de perder el se...

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