Capítulo 32 32

—¿Elena?

Gael seguía con el teléfono pegado al oído.

Yo había entendido perfectamente el nombre. Aun así, necesitaba escucharlo otra vez.

—Nora —dijo él—, dime exactamente qué sabes.

Se alejó hacia la ventana.

Yo me quedé sentada en la cama, con la sábana alrededor del cuerpo y toda la noche desorde...

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