Capítulo 44 44

—Y no tiene nada que ver con mis deudas.

Gael tardó un segundo en responder.

—Mañana a las diez.

Colgó.

Yo seguía sentada en la cama.

—Eso fue innecesariamente dramático.

—Sergio siempre tuvo talento para entrar tarde y hacer ruido.

—¿Lo recuerdas?

—Muy poco. Un olor a tabaco. Una chaqueta de cuero....

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