Capítulo 30

Wren

Por un momento ambos nos quedamos sin palabras, congelados en el tiempo, casi como si al movernos o siquiera respirar, el momento se nos fuera a escapar.

Y así nos detenemos y nos miramos, con los ojos fijos el uno en el otro, perdidos.

Ezra suelta mi muñeca y trago saliva.

—Estás duro —digo e...

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