CAPÍTULO 40

Quería que ella se recuperara rápido. No iba a correr riesgos cuando se trataba de ella.

Después de enviar a la enfermera fuera por unos minutos, me encerré y caminé hacia mi gabinete de seguridad. Tras cerrar todas las persianas y asegurarme de que nadie me estuviera mirando, procedí a sacar el li...

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