117. Angel

Me acerco a la cama y me coloco a horcajadas sobre Stefan. Su pene palpita debajo de mí. Sé que estoy jugando con fuego, todo podría salir mal, pero ellos merecen todo lo que les estoy haciendo.

—Sé un buen chico para mí —le solicito antes de deslizarme entre sus piernas—. Esto podría doler —añado ...

Inicia sesión y continúa leyendo