168. Olivia

Sin pensarlo me siento en el regazo de Ansel antes de poder pensar. Los años pasados en el Cielo Celestial me adiestraron a obedecer a los hombres sin cuestionarlos. Ansel me rodea la cintura con un brazo y me acerca a él hasta que mi cabeza descansa en su hombro. Hace mucho tiempo que no me abrazab...

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