186. Olivia - Emociones III

Las lágrimas queman mis ojos y Ansel acaricia mi mejilla con sus nudillos, calmándome mientras me besaba con suavidad. Apartando poco después sus labios de mí, confronta a Rueben.

—Tú puedes ser el líder, pero tu demonio no es el más fuerte aquí.

Una fuerza que jamás he visto recorrió en ese momen...

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