386. Rubén - Juniper II

Cuando Olivia no protesta, la tomo en mis brazos y la llevo a nuestra habitación.

La cama está llena de almohadas solo porque a ella le gustan, aunque a menudo terminan en el suelo. Se interponen entre nosotros.

Con cuidado, la acuesto en la cama. Sus dedos se aferran a mi camiseta y me impide irm...

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