Capítulo 12 Ya no importa

La ira se reflejó en los zafiros de Brianna, una contenida, velada, tan cruda y dura que podría matar a alguien con su frialdad si lo quisiera; sin embargo, se vio interrumpida con un fuerte paso al frente y un sonoro grito:

—¡¿Cómo se te ocurre pegarle a…?!

—Si no quieres que te deje sin hijos, s...

Inicia sesión y continúa leyendo