Capítulo 31. Una dolorosa noticia

Burak despertó al girarse hacia Jaqueline y encontrar solo el frío del espacio vacío.

—¿Jaqueline? —su voz salió ronca.

Se pasó una mano por el rostro para despejarse. Miró hacia el baño; no se escuchaba el agua ni ningún movimiento. Luego, hacia la mesa de noche. Su móvil no estaba. Pensó de i...

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