Árboles de fuego

Anna, con su manera sutil y manipuladora, no perdió tiempo en plantar las semillas de la duda en la mente de Arthur. Mientras seguían hablando, mencionó casualmente:

—¿Alguna vez te has detenido a pensar, Arthur, por qué Santiago parece tan obsesionado con Mayara? Es extraño, ¿no? Quiero decir, nad...

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