El juego

Mayara estaba en una montaña rusa emocional al finalmente regresar a casa. La tensión y el miedo de enfrentar a Santiago, mezclados con la determinación de proteger a los que amaba, la dejaron exhausta. Sus ojos, antes fijos en un futuro nebuloso, ahora llevaban una percepción clara y amarga de lo q...

Inicia sesión y continúa leyendo