encantado de conocerte

Mayara respiró hondo mientras caminaba por los pasillos de la escuela, tratando de calmar sus pensamientos acelerados. Los eventos del día pesaban en su mente, y no podía sacudirse la sensación de inquietud que persistía dentro de ella.

De repente, su teléfono sonó, rompiendo el silencio del pasill...

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