Señal de fortuna

Mayara y Celina se sentaron, sus rostros marcados por la preocupación mientras se adentraban en su discusión sobre Anna. El aire estaba tenso con anticipación mientras intercambiaban sus pensamientos y sospechas.

—No confío en Anna —declaró firmemente Celina, con un tono de aprensión en su voz—. Ha...

Inicia sesión y continúa leyendo