Capítulo 430

La oscuridad no era oscura.

Era suave.

Ingrávida.

Como hundirse en agua tibia sin fondo ni superficie—solo un silencio interminable y amortiguado.

Jaden flotaba.

O eso pensaba. Era difícil decir dónde comenzaba su cuerpo o si aún tenía uno. El dolor existía en algún lugar lejano, amortiguado, como u...

Inicia sesión y continúa leyendo