Capítulo 442

En algún lugar lejos de Noctis Dominia, bajo un cielo lo suficientemente frío como para picar los pulmones, la carroza real se tambaleaba por un estrecho camino forestal.

Dentro, Ser Elyas estaba sentado con los brazos cruzados, la mirada fija en la figura dormida frente a él.

Caleb.

Boca ligerament...

Inicia sesión y continúa leyendo