Capítulo 445

Caleb no se inmutó.

No suspiró.

No actuó confundido ni nervioso.

Simplemente levantó una ceja, el agua goteando por su mandíbula como en un maldito comercial de colonia.

—Tch. Lo suponía —murmuró, sacudiendo el agua de sus dedos—. Por supuesto que el aguafiestas vampiro aparecería para arruinar el ú...

Inicia sesión y continúa leyendo