Capítulo 446

La carreta avanzaba suavemente por el estrecho sendero del bosque, las ruedas crujían sobre las hojas cubiertas de escarcha. La luz de la mañana se filtraba a través del dosel en delgadas cintas doradas.

Ser Elyas estaba sentado —rígido, inmóvil, observando el mundo a través de la pequeña ventana.

...

Inicia sesión y continúa leyendo