Capítulo 447

Por un largo momento después de que Elara se fue, la habitación se sintió demasiado pequeña.

Jaden se quedó allí, mirando la puerta cerrada, con la respiración contenida en el pecho. Alaric lo observaba en silencio —sin entrometerse, sin presionar, solo presente de esa manera constante e inamovible...

Inicia sesión y continúa leyendo