Capítulo 462

La carreta se ralentizó.

Caleb corrió la cortina a un lado sin ceremonias.

Miró.

Pausó.

Luego soltó una risa baja, incrédula.

—…Vaya.

Rhiavell se extendía más allá de la ventana — piedra limpia, calles brillantes, hombres por todas partes. Caminando cerca. Riendo. Tocándose los hombros como si nada....

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