Capítulo 475

A la mañana siguiente

Jaden colocó a Seraphim cuidadosamente en la cuna, ajustando la manta hasta que sólo su rostro y orejas fueran visibles.

—Bien —dijo, volviéndose hacia Ezra—. Las mismas reglas de siempre.

Ezra asintió de inmediato.

—Sin sol. Cortinas cerradas. Sin extraños. Tres biberones: le...

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