Capítulo 512

Para cuando Caleb llegó al jardín, ya estaba completamente oscuro.

No la oscuridad profunda y peligrosa que a veces llevaba Noctis, sino una más suave. Las linternas brillaban tenuemente a lo largo de los caminos. La piedra retenía el calor del día. Las hojas se movían ligeramente en el aire nocturn...

Inicia sesión y continúa leyendo