Capítulo 554

Se quedaron así un momento más de lo que cualquiera de los dos admitiría que necesitaban.

Luego Elyas se apartó lo justo para mirarlo bien.

—Te ves terrible —dijo, sin dureza. Su pulgar rozó el borde del moretón en la mejilla de Caleb—. Necesitas un baño. Y una ducha. Preferiblemente ambos.

Caleb ...

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