Tú sacas lo peor de mí

Ángela marcó su número por tercera vez. ¡Contesta el maldito teléfono o te mataré! Lo maldijo mentalmente. Afortunadamente, él contestó su llamada esta vez.

—¿Impaciente? —preguntó él con su tono coqueto de siempre. Ella podía imaginar claramente su sonrisa mientras pronunciaba esas palabras.

—Muc...

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