Una triste excusa

Carrie

—Uhm… —anuncié mi presencia con cautela.

Gary saltó de un brinco y se acercó a mí. Sus manos rodearon mis brazos, y se sumergió en los detalles de mis ojos, mostrándome su determinación de sacarme de este lugar.

—Carrie, vámonos. No he terminado con los preparativos, pero resolveré todo en...

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