Madera... madera.. Madera

Carrie

—¿Qué?

Eduardo soltó una risita corta.

Yo también quería reír, pero el frío de la noche estaba desesperado por hacerme sentir incómoda. La extraña presencia de Frank me hacía sentir lo mismo.

Lo único que realmente quería era entrar y tirarme en una cama caliente.

—Preguntaste ...

Inicia sesión y continúa leyendo