Es la hora del espectáculo

Carrie

—¿Carrie?

—Eduardo —le respondí.

—¿Cuántos años tienes?

—¿Por qué lo preguntas? —aparté la mirada del gran salón de fiestas, del que la gente no dejaba de salir en tropel, con una alegría que hacía juego con lo carísimo de su ropa, escrito en sus rostros.

—Siempre me lo he preguntado. Pa...

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