Construir una casa

Carrie

Tamborileé los dedos sobre el borde del volante, que seguía aferrado entre mis manos.

Mientras lo hacía, el cuello se me estiraba una y otra vez. Tenía la vista clavada en el camino por el que se suponía que Alessandro y Eduardo debían salir.

Pero cuanto más miraba el canal vacío, más ...

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