Las lágrimas y la tortura de su padre

Alessandro

He perdido la cabeza.

Seguiré perdiendo la cabeza.

Sueños y visiones de Carrie suplicándome que la salve me atormentan todo el tiempo. Los dejaré seguir haciéndolo. No importa cuán desquiciado me vuelva, debo recordarme siempre por qué no puedo rendirme.

Tengo que encontrarla, sin import...

Inicia sesión y continúa leyendo