Capítulo 50

Capítulo 50

No dije nada. Lo observé.

A través de nuestro vínculo de manada, lo sentí: el lobo de Christian estaba cerca. Demasiado cerca. Como si arañara el interior de la piel de Christian, desesperado por liberarse. La agresividad que irradiaba de él era asfixiante.

—El desafío debe resolverse...

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