Capítulo 147

Punto de vista de Sera

Cuando nuestro carruaje atravesó las grandiosas puertas de la capital, las calles que deberían haber estado ruidosas y abarrotadas estaban, en cambio, envueltas en una quietud asfixiante.

No había pregoneros voceando sus mercancías. No había niños persiguiéndose entre los pu...

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