Capítulo 31 En la línea de fuego

La libertad sabe a polvo de carretera, a metal caliente y a café frío compartido en la madrugada mientras el mundo que conocíamos se desmoronaba en mil pedazos. Tras el derrumbe del monolito del Consorcio Áureo, la frontera estatal se había convertido en un laberinto claustrofóbico de controles poli...

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