Capítulo 57 Sangre, sudor y gruñidos.

El círculo estaba trazado.

Dibujé con tiza blanca sobre la piedra negra, siguiendo las instrucciones del libro. Símbolos que no entendía, palabras que apenas podía pronunciar. Pero lo hice. Lo hice todo.

Luego, las tres gotas de sangre.

El cuchillo cortó mi palma izquierda, al instante sentí un dolo...

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