Capítulo 3 Entre el placer y el arrepentimiento

Grace Kessell

Placer.. No define esto. Estoy sudada, llena por dentro y por fuera de él... De su piel, de sus besos, de su exquisito y embriagante olor..

Esto ha sido indecente, impúdico, lascivo y sabroso coño.

Llevamos y horas y horas pegados uno del otro..

Mis manos detrás de mí espalda, la cara contra el colchón, con las rodillas temblorosas mientras él, me folla como quería, duro, rudo, sin ningún tipo de contemplaciones..

Sus jadeos, mis gemidos y los sonidos obscenos de nuestros sexo, hacen vibrar las putas paredes de la habitación, siendo la 6ta vez que me vengo y él, por quinta vez. Dentro mí.. Su nueva cosa favorita.

Me voltea boca arriba, se sube encima, besa mis ojos.

-¿Cómo es que tus ojos son tan preciosos?.¿Almendra?.–Dice, jadeando entre cortado. Afirmo–

-Los tuyos lo son más.. Son fascinante..–Cierro los ojos–

-¿Tiras la toalla?.

-No..–Me río–.Pero necesito un baño y dormir un poco.

-A una cosa sí, porque yo también quiero un baño, a lo otro..–Hace sonidos dedutivos–.No creo.

-Podria quedarme dormida en medio del sexo, tu dándome con todo y yo.."zzz".."rrr", "jrrr".–Me pongo a roncar y se ríe a carcajadas, otra cosa que me encanta de él–

-Estoy muy seguro de que eso no sucedería nunca.

-¿Por qué?.

-”¡Ay sí, así, me fascina, más duro, no pares, no pares por favor, oh, ah, dame más nalgadas, agarra más fuerte, ay me enloquece lo que me haces!".–Le cubro la boca para que no siga imitandome con gestos y palabras y se ríe, se ríe como loco contagiándome. Nos reímos juntos, de repente se queda mirándome fijamente, se lame los labios–.Dime tu nombre bebé.–Niego–

-Usted y yo, seguimos de incógnito. Que siga así, me encanta.

-¿Te gusta?.–Alcanzo mi máscara, me la coloco y se muerde los labios, yo también–

-Me fascina.–Lo beso iniciando otro derroche de pasión..

Nos damos un baño o eso creo, porque lo hacemos mientras el agua nos empapada..

Al salir del baño pide de comer, no pasan ni 5 minutos y llegan con un carro lleno de comida.. Dejo de lado lo dama, total, él hace rato que se dió cuenta como soy.

Sonríe al verme llenarme la boca de tacos de carne asada–

-Son mis favoritos.–Se acerca a mi oído–

-¿Algo más que le fascine así?.–Volteo a verlo luego de tragar todo tratando de no ahogarme–

-Usted..–Nos miramos, me besa y gimo en su boca. Su celular suena rompiendo el momento.Tomo agua para bajar la carne y la calentura que me provoca.

Termino de comer.. Miro la hora, 11:35 de la noche. Él habla por celular por alrededor de 25 minutos. Lo observo detenidamente, con la persona que habla es grosero, su rostro demuestra enojo, pero al voltear y verme, comienza un tortuoso recorrido desde mis pies, hasta mis ojos. Se lame los labios, cierra la llamada y camina hacia mí como un jaguar saboreando su presa antes de devorarla–

-Voltea boca abajo..–Lo hago–.En cuatro y levanta ese culo que me lo voy a comérmelo hasta que amanezca.–Muerdo mi labio, comienzo a temblar con su mirada, con las nalgadas que me deja el culo ardiendo y la lamida en mi entrada, me hacen perder la razón..

Continúa con lo que nunca había experimentado a esta magnitud, esto algo indescriptible e inimaginable, que me deja totalmente inestable.

Me levanto para ir al baño, me duele la sentarme en el inodoro, nunca había tenido tanto sexo en mi vida.. Sonrío como tonta y me da un escalofrío en la boca del estómago al recordar todo.

Salgo para seguir durmiendo, él está desnudo, boca abajo, su culo es perfecto, tiene una marca oscura en el glúteo derecho, que le nota mucho porque su piel es muy blanca. "¡Qué tierno se ve!".

Mi celular suena y corro rápido hacía él para que no lo despierte.. Bruce.. Algo doloroso me atraviesa el pecho con solo ver su nombre en la pantalla, siento como si cayera de un vigésimo piso.

Contesto alejándome y yendo al balcón.

–Buenos días preciosa mía.

–Buenos días amor.

–¿Estás susurrando?.

–No no, es que me acabo de despertar.–Se ríe a carcajadas–

–Ay claro que no, son las 8 de la mañana, a esta hora ya has creado 5 mundos, los has desbaratado y lo has vuelto a armar.–Vuelve a reír–

–Es que.. Trabajé hasta tarde y por eso me quedé dormida, suerte que es domingo y no trabajo.

–Tu estúpido jefe ya te hubiese despido, mejor si lo hace, así vienes conmigo a Chicago.–Sigue hablando y mientras más lo escucho, más siento que caigo al vacío.

Comienza a llegar el arrepentimiento, la angustia, la culpa... Su–.Te amo mi nena hermosa, nunca lo dudes, daría mi vida por tí, quiero que seas la madre de mis hijos, quiero una vida entera junto a tí.–Al sentir mi cara mojada, me doy cuenta de que estoy llorando. Soy una perra sin sentimientos, cómo voy a engañar a un hombre como él–.Ya hice los arreglos para ir a verte dentro de unas semanas, cielo. Te amo. Hasta luego.–Cuelga, me sostengo de una silla para no caer.

Con el corazón en la boca, las piernas temblando y no de placer, entro a la habitación, busco mi vestido y me lo pongo, no encuentro mis tangas, agarro mis zapatillas, mi máscara la cual me la coloco al instante para que salir, nadie me reconozca.

Con las zapatillas y mi cartera en los brazos, lo miro por última vez... Un nudo se forma en mi estómago subiendo a mi garganta... El arrepentimiento y la culpa me ahogan, pero el placer que sentí con él, superan cualquier cosa, pero yo... ¡Dios!, tengo que salir de aquí.

Mis pies no se mueven, no obedecen, quiero que mi cuerpo reaccione para salir, si me quedo un segundo más.. Yo..

Me pellizco fuerte para reaccionar y salgo de la habitación en total silencio.

Uno de sus hombres está en la puerta. Camino al ascensor, le doy al botón y cuando entro... Respiro, ni siquiera sabía que había dejado de respirar..

Me coloco las zapatillas, el ascensor se abre, comienzo a caminar rápido, luego a correr para poder salir afuera como sea posible.

El frío me golpea la cara, alzo la mano para parar un taxi. No puedo esperar a que me envíen uno, necesito salir de aquí, ya..

En cuanto se parquea frente a mí, me subo en él.. Todo mi ser pide regresar a la habitación, a su piel, a su boca, a él.

Pero no lo volveré a ver, no volveré a hacerle infiel a mi novio el arrepentimiento me está destrozando.

Esto ha sido una exquisita locura de una noche y así se quedará.

Capítulo anterior
Siguiente capítulo