Capítulo 4 Entre el miedo y la felicidad
Grace Kessell
Un mes, ha pasado un mes y él no sale de mi mente ni un solo segundo, los dos vibradores que ahora mismo están dentro de mí no se acercan al placer que él me dió por horas en las que se me olvidó hasta mi nombre.
Lo imagino dentro de mí, bramando de placer en mi oído, apretando mi carne, mordiendo mi piel, corriéndome dentro de mí con sus sucias palabras susurradas de una manera tan sensual, que sigo sintiendo el calor de su aliento en mi piel como aquella noche.
El intenso orgasmo me deja deseándolo
más y más, es como si antes de él, yo no hubiese sabido lo que era el ver
dadero placer..
El despertador suena, me siento en la cama y como todos los días, observo mi proyecto.
***-***De hoy no paso sin preguntarle a mi jefe, que pasó con el terreno de la subasta.–Me levanto a prepararme para el trabajo.
Bruce no llama, me lo encuentro raro pero no tengo tiempo de llamarlo.
Llego a la empresa y voy directo a la oficina de mi jefe.
-¿Cuando vamos a trabajar en lo de Lakesge Rihore?, llevo un mes esperando que me diga algo.
-Grace, mi querida máquina de hacer dinero.. Ese proyecto se canceló.–En fracción de segundos imagino mil maneras de asesinar a este idiota y salir ilesa–
-¿Qué.. Me está diciendo..?.–Clavo mis uñas en la palma de mis manos, tratando de contener el deseo de matarlo–
-Hace una semana vendí el terreno.
-Usted me dijo que era para realizar mi proyecto, proyecto con el que usted se iba a beneficiar más que yo.–Se me llenan los ojos de lágrimas de la puta rabia–
-Lo siento cariño, me hicieron una oferta por él y lo vendí.
–El imbécil se cree inteligente, esto me confirma que aquí, no llegaré a ningúna parte–
-Le aseguro que sin importar el dinero que recibió, fue una reverenda estupidez venderlo.–Me levanto–.Renuncio, comenzaré a buscar mi reemplazo.
-¡No no no, no puedes dejarme!.–Entra en pánico, salgo de su oficina con sus gritos dejándome medio sorda.
Mi celular vibra en mis manos–
–Amor estoy en el departamento.–Sonrío–
–¡¿Qué?!.–Corro para ir a mi departamento diciéndole que voy en camino..
Llego y ahí está, sonriéndome, con los brazos abiertos.
¡Por fin!, 5 meses sin verlo, sin abrazarlo..
Me le voy encima al instante, besándolo con locura.
Se ríe a carcajadas entrando al departamento conmigo encima. Deja caer el bulto, rompe mi blusa para comerse mis pechos y caemos al sofá..
Mi mente compara, mi cuerpo también y, me siento una maldita desgracia por decirle todo lo que quiero que me haga solo porque aquel hombre me hizo.
En vano, porque no se siente igual, no me satisface.
-¡Dios mío cómo te extrañé mi vida!.–Grita, jadeando de placer al venirse dentro de mí. No sé que me pasa.. Por más que he intentado venirme no lo he logrado, creo que estoy comprando demasiado.
Las horas pasan y nada.. Dejamos de tener sexo cuando se viene por tercera vez.
Mi jefe me llama una y mil veces más, él me habla de la boda–
-Nos casaremos en 6 meses amor.–El celular suena otra vez–.¿Por qué tu jefe te llama tanto?.
-Renuncié.
-¿Qué?, ¿por qué?, ¿qué pasó?, amas tu trabajo.
-Me mintió, me dijo que un increible terreno era para mi proyecto.
-¿Y no?.–Niego–
-El maldito lo vendió.
-Hijo de perra.–Dice molesto–
-Lo es.–Me jala y caigo encima de él–
-No te preocupes cielo, en año y medio me graduó y juntos fundaremos nuestra empresa, ya mi padre me dió el visto bueno.–Sonrío–
-¿Le hablaste de mí?.–Afirma riendo–.Le dije que tengo la novia más presiosa, inteligente, segura de su misma y una emprendedora única, un prodigio, la mejor polímata experta en múltiples disciplinas.
-Amor..–Me sonrojo–
-Mi vida, no solo eres una excelente ingeniera, eres la mejor evaluando terrenos. ¿Por qué crees que tu jefe no quiere soltarte?.–Lo beso–
-Gracias mi vida.–Me besa, seguimos hablando de la boda y cuando comienza a hacerme el amor, mi mente se traslada aquella noche. Le muestro mis jueguetes para que como a veces le he le mostrado por videos llamadas, juguemos los dos.
Y esa es la única manera de venirme.. Pensando en el caballero dominante del mejor sexo de mi vida.
Un mes después..
Dos meses han pasado y sigo pensando en él.. ¡Dios mío!.
Bruce sigue hablándome por vídeo llamada, me siento tan mal y aún así, no dejo de pensar en ese hombre..
–¿Pero que le sucede a mi amor?, ¿por qué sigues tan mal?.–Llevo semanas con vómitos y dolor abdominal–
–No estoy bien.–Veo la pantalla de mi celular borrosa–.Iré al hospital.
–Tomaré un vuelo, te veo en unas horas.–Dice saliendo rápido de la oficina–
–No es necesario.. Te llamaré cuando me atiendan.
–Iré a verte, eres mi mujer, te amo.–Afirmo y cuelga mandándome besos, me pongo unos tenis, tomo una chaqueta para el frío y pido un taxi.
Llegando al hospital pido ir a emergencias urgentemente–
-Señorita, ¿dígame qué siente?.
-Dolor abdominal y..–El dolor me invade e inmediatamente me atienden, me colocan un sedante y me voy quedando dormida.
-Doctor, está despertando.
-Señorita Kessell..
-Hmm.. ¿Qué tengo?.
-Gastroenteritis y está embarazada..–El shock me deja sin aire–
-¿Qué..Embarazada..?.–Sonrío llena de felicidad–.¿Mi bebé está bien?.
-Sí, su bebé esta muy bien.–Sonrío cuando me invade inmensa felicidad.
Él sigue y sigue hablando sin parar y yo.. Embarazada.. ¿Pero verdad, yo me cuido muy bien, cómo sucedió?, ay que importa. ¡Seré madre!–
-¿Qué.. Qué tiempo tengo de embarazo?.–Lo interrumpo–
-Ahora mismo, sabremos..–Él comienza a subir vestido, el gel frio me hace mirar mi vientre, "un bebé..".. ¡Dios mío!, ¡qué felicidad!..–.Aqui está.. Tiene... 7 semanas..–Lo miro con sus palabras repitiéndose como ecos asesinos en mis oídos–
-¿Perdón..?.–Me mira–
-Su bebé tiene 7 semanas, un mes y medio de embarazo, está perfecto en tamaño y..
-¿Por qué no me dí dado cuenta?.
-¿Cuando fue su última menstruación?.–Mi mente no procesa nada más, solo calcula que si son 7 semanas, mi bebé es de Bruce, hace apenas un mes que estuve con él. No no no no no. ¡Dios mío no!, ¡¿Por qué por qué?!–.Señorita Kessell debe tranquilizarse, no puede estresarse así.–Dice con mis manos que tiemblan entre las suyas.
¡¿Qué voy a hacer?!, ¡es imposible que de con el paradero de ese hombre, la privacidad de las subastas es primordial, obligatoria, solo dentro de la habitación nos vimos las caras!, ¡Dios, Dios, Dios!...
No puedo respirar, ¡¿qué haré ahora?!–.¡Señorita Kessell, hey!.
-No puede ser doctor, está en shock.–Escucho la voz de una mujer–
-Señorita Kessell, ¿usted desea esté bebé?.–Lo miro–.¿Desea abortar?.
-¡No!, ¡jamás haría algo así!. Es mi bebé, jamás.. Yo jamás.. Pequeño.. –Acaricio mi vientre–
-Perfecto, tranquila, solo quería saber, porque su reacción me indica que no está bien.
-Lo estaré.. Yo solo..
-¿Y el padre, él puede venir?.–¿El padre..?–
-Soy yo..–Bruce llega sonriendo, con lágrimas en los ojos.. Comienzo a temblar más, el miedo de que entere de esto me obstruye el paso del aire..
No, no dejaré que se entere, eso fue un desliz de una noche y él, él es mi vida, mi futuro y será el padre de mi hijo.
