Capítulo 35 Observándolo en el club

Al escucharlo, Ava casi se ahoga con su bebida, no creyó que él fuera a ser tan directo.

—¿Estás bien? 

—Si lo estoy, Mateo Licciardi, por lo visto tú no te andas por las ramas.

—Me gusta ser directo, y sincero con lo que pienso y siento. —Ahí estaba de nuevo esa sonrisa que podría derretir hasta...

Inicia sesión y continúa leyendo