Capítulo 105 La restauración del amor

El utilitario negro de la firma se detuvo a pocos metros del borde del acantilado, levantando una densa nube de polvo blanco que el viento del mar Egeo disipó en segundos. Leo apagó el motor y se quedó un instante con las manos fijas en el volante, escuchando el rugido rítmico del oleaje golpeando l...

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