Capítulo 77 El círculo se cierra

La llovizna londinense se había transformado en un aguacero torrencial para cuando Leo regresó a la oficina del Soho. Entró empapado, con el cabello pegado a la frente y la chaqueta escurriendo agua sobre el suelo de madera. Su rostro reflejaba el cansancio físico de la persecución y el desgaste emo...

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