Capítulo 85 La Puesta en escena

El búnker ya no olía solo a gasoil y hormigón. El olor a Ambre Éternel se había vuelto espeso, pegándose a la piel como el sudor de la fiebre. Bajo el cono de luz parpadeante del tubo fluorescente, el mundo de Leo se había reducido a una serie de fogonazos inconexos. Sus ojos, con las pupilas dilata...

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