Capítulo 29 Cinco días

La tarde se me metió por la rendija con olor a río caliente.

Kael no fue al juzgado. Se plantó en la loma que mira el puente, el original contra el costado, Soren tres pasos atrás. Yo, en la torre. El cuello a la vista. La lana en el puño, ya no puesta. El hilo tiraba hacia el agua, no hacia él...

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