Capítulo 43 Capitulo 43

El norte

Las campanas no volvieron.

El día siguiente amaneció mudo. El oeste no mandó humo. No mandó luto. No mandó muchacho. Kael recorrió la rampa al alba y volvió con las botas limpias de escarcha. Se detuvo en el umbral. El oro, cansado.

—Nada.

—Nada.

Mamá, en la silla, tenía el manto otra ...

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