Capítulo 44 Capitulo 44

Capítulo 44 — Sangre de verdad

El norte no tenía campanas.

Eso lo supe cuando el fuego se bajó y el musgo empezó a gotear. El techo de la cabaña goteaba en un cuenco que Kael había puesto sin decir. El sonido era lento. Una gota. Otra. No bronce. No iglesia. No Valeria.

Kael no durmió.

Se se...

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