Capítulo 50 Capitulo 50

Mañana

El norte amaneció mudo.

El cuenco no se llenó. El musgo no goteó. El fuego se quedó apagado. Kael ya estaba despierto cuando yo abrí los ojos. Sentado en el piso. La espalda contra la pared. El oro, bajo la luz sucia que entraba por la rendija.

—Nada.

—Nada.

No había tirado. Todavía. Me ...

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