Capítulo 8 Capítulo 8: Ser muy buena amiga
Narra Esteban
Camino por los pasillos de la escuela rumbo al campo en donde se encuentran mis amigos.
—Primer etapa del plan completada— dije a mis amigos.
Camilo sólo negaba, para él mi plan era una locura, mientras Michael, sólo aplaudía como un loco y reía conmigo por la victoria a poco de ganar.
—Sigo pensando que esto es una locura. —
—Es mi oportunidad de cobrarme la que me hizo Daniel y no lo voy a desaprovechar... —
—¿Sabes que, si algo sale mal de tu plan, tu secreto y el de Daniel podría ser revelado no? —
—Deja tus malas vibras que nada malo va a pasarme, sólo le dolerá a una persona y ese es Daniel. —
—¿Y Sofía? —
—Su dolor no me resulta importante. Al fin de cuenta, su dolor es un efecto secundario de mi venganza. —
Camilo rodó los ojos
Narra Sofía
Después de la presentación
Gracias a Dios que todo salió perfecto en nuestra presentación, nos aplaudieron mucho y recibimos muchas felicitaciones de nuestro profesor de música.
Después de todo valió la pena tanto ensayo.
—Oye, pequeña, vamos a celebrar que todo nos fue bien. —
—Claro, nos lo merecemos. —
—Bravo, bravo y bravo— dijo David acercándose a nuestro improvisado camerino— estuvieron geniales, sobre todo, ustedes (dijo señalando a Daniel y a mí) se ven tan perfectos juntos— dijo como una colegiala hablando de su amor platónico.
—Pues entonces mirarnos bien— tome a Daniel del brazo y lo acerqué a mi sonriéndole— porque es la última vez que nos verás— dije mirándolo como un león mira a su presa. — ¡Morirás hoy, David! — exclame.
Quería que se asustará, pero sólo ocasione que la niñita de mi hermano corriera como alma que la lleva el diablo.
—No huyas cobarde— grite— que el hecho de que corras, no quiere decir que no me las vas a pagar. —
—¿Pero yo que te hice? — dijo a una gran distancia de mí.
—Uno, no me levantaste esta mañana, dos, te gastaste toda el agua caliente, tres no me dejaste ni agua para desayunar en la nevera y cuatro te viniste sin mí a la escuela. Definitivamente tus ganas de morir me asombran— dije sin quitar la mirada de la niña que es mi hermano, mientras corremos en círculos, uno detrás del otro.
Al estar cerca de la puerta, la atraviesa alejándose del lugar a una gran velocidad.
Comencé a correr de nuevo para alcanzarlo dirigiéndome al campo de fútbol de la escuela.
¡Maldición! ¿A quién engañó?
David corre mil veces más que yo, estoy gastando fuerzas en vano. Además, será su fin cuando llegue a casa.
Intento respirar nuevamente de manera normal, pero corrí tanto (sumándose mi pésimo estado físico) que siento que voy a morir. Me siento en una de las bancas intentando tranquilizar mi respiración cuando escucho una voz conocida.
—¿Te encuentras bien? — Pregunta un poco preocupado.
—Quitando que estoy al borde de un paro respiratorio, estoy bien. —
Suspira y sonríe ante mi comentario.
—¿Entonces tu sentido del humor ya cambio no? —
Lo miro extrañada.
—Lo digo porque en la mañana estabas que matabas y comías del muerto. —
—Aún sigo así. Claro está, con el causante de mi llegada tarde, pero los demás no tienen la culpa— dije restándole importancia.
—¿Y el culpable es? —
—Mi hermano. —
Esteban se sentó a mi lado asimilando mi respuesta.
—Pensé que era por algún chico que se robaba tus pensamientos. —
—Sueña en tu cama, no aquí— respondí— Yo tengo cosas que lidiar para estar pensando en chicos. —
—Mmm para el amor siempre hay tiempo, deja que llegue el indicado y tú misma comprobarás lo que digo. —
—Sí, sí, sí. Como digas, mientras tengo que matar a mi hermano, ahora si me disculpas. — Me levanto— Ah y gracias por ayudarme esta mañana— Le sonrío.
—Para servirte, Sofía. —
Sonrió en respuesta y me dirijo al salón del club. Apenas abrí la puerta me encuentro con Daniel molesto.
—¿Que hacías hablando con Esteban? — pregunta Daniel alterado.
—¿Disculpa? — pregunto confundida.
—Te estoy preguntando que hacías hablando con Esteban— se acerca a mí pero lo ignoró y me dirijo al pasillo evitando entrar al salón del cual está Daniel enojado por quien sabe porque.
—¡Contéstame la maldita pregunta, Sofía! — dice en el momento que me toma de la muñeca jalándome hacia él.
— No tengo ni la más remota idea de lo que te está pasando y por qué te estás desquitando conmigo. Pero te digo algo que al parecer estas ignorando. No extiendo porque estas siendo demasiado grosero conmigo e incluso estas metiéndote en mi vida privada al preguntar que hablo con Esteban.
Pero, créeme tampoco pienso quedarme a buscar respuestas, así que te digo aquí y ahora, me importa poco lo que tengas con Esteban o que seas amigo de mi hermano. Te pasas de listo conmigo y créeme que sabrás porque David a pesar de ser el mayor y más alto que yo me tiene miedo— finalizó rompiendo nuestro contacto visual a la vez que me suelta de su agarre.
Doy media vuelta para seguir con mi camino, logró avanzar unos pasos cuando escucho su voz más calmada.
—Sólo aléjate de él, si no quieres sufrir. —
Ignoró su comentario y me dirijo a mi casa. No tengo ganas de seguir en la escuela y al conocer el lugar que Esteban me enseñó en la mañana, escaparme es pan comido.
(...)
Ya es de noche y estoy esperando pacientemente a mi querido y amado hermano David ‘nótese mi sarcasmo’
Es viernes, por lo que puedo durar hasta tarde sin la preocupación de levantarme temprano para ir a clases ‘aclaró, no por escuchar las aburridas clases, si no por los clubs a los que me he inscrito’ el tiempo pasa poco a poco y ya puedo ver que son las ocho de la noche.
Aunque es temprano porque la noche apenas comienza, para mí es muy tarde ya que sólo vi a mi hermano a eso de las diez de la mañana cuando lo perseguí por la escuela para hacerle pagar lo que me hizo.
‘Ja, algún día tiene que venir y aquí lo esperaré pacientemente’ me digo a mí misma.
El sonido de mi celular hace que coloque la regla un metro de largo y dos centímetros de grosor sobre mis piernas.
Nota mental: cambiar regla de castigo de David, ya está no le da tanto miedo.
Enciendo la pantalla de mi teléfono y me encuentro con un mensaje de Aninka
Aninka
Hola, mala amiga, ¿Estas disponible para mi hoy o tengo que reservar una cita?
20:15
Ruedo los ojos por su mensaje.
Sofía
Aquí estoy, deja el drama. Ya salí del rollo de la presentación.
20:16
Aninka
Al fin das señales de vida. Me estoy muriendo por contarte lo que me pasa. Pero claro, me toca aguantarme porque tú eres la mujer más ocupada de toda la escuela...
20:18
Sofía
Aquí vamos con los dramas de nuevo. En fin, ¿Me escribes para pelear conmigo como novio celoso en busca de atención o para recuperar tiempo de amigas perdido?
Además, yo te convide a que te unieras a uno de los clubs en los que me inscribí y no quisiste, si estuviéramos juntas siquiera en uno todo sería distinto.
20:20
Aninka
Lo sé, lo sé. Ya perdón, pero volviendo a lo importante, necesito de tu ayuda. ¿Entonces salimos está noche?
20:21
‘Mmm no sé, perderme la golpiza que le daré a mi hermano es algo duro’ pensé ‘ya hasta tengo todo planeado— miro la regla que descansa en mis piernas.’
Aninka
Vamos Sofía, te necesito con urgencia, es una situación de vida o muerte. Y por ser mi mejor amiga eres la responsable que no muera en esta misión.
20:24
‘Vaya que dramática es’ pienso ‘pero bueno así la quiero.’
Aunque a juzgar por su insistencia, lo más probable es que esté relacionado con Viktor, si tuviera con quien apostar lo haría en este momento.
Aninka
Sofía, por favor.
20:25
Sofía
Si, está bien mujer.
20:26
Aninka
¡Te amo mejor amiga! Eres la mejor. Nos vemos en el restaurante de siempre en una hora. Tengo mucho que contarte, besos....
20:27
Fin de chat
Me burló internamente, mala y mejor amiga así comienzan y terminan nuestras conversaciones últimamente.
