Capítulo 26 Capítulo sin título

Leonardo

¿Quién podía visitarme un sábado por la mañana y sin avisar? Solo podía ser una persona y confirmé que estaba en lo correcto al abrir la puerta.

—¡Hermanito!

Gustavo, con una bolsa llena de cervezas, entró sin que lo pudiera evitar.

—¿Qué haces aquí? —bajé la voz y lo miré con el ceño frunc...

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