Capítulo diecisiete

El sol se estaba poniendo, tiñendo el cielo de un naranja profundo. Catherine se detuvo en la cima de la colina, mirando hacia el valle. Podía ver la pequeña casa de su abuela, con humo saliendo de la chimenea. Recordó los veranos que había pasado allí, corriendo por los campos y recogiendo flores...

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